La malla sísmica se amplió más allá de lo programado

Autor: Javier Badani

Las líneas de exploración sísmica 2D, del Proyecto “Nueva Esperanza” de la Cuenca del Madre de Dios, se incrementaron, de las 21 que originalmente fueron proyectadas el 2015, a 31.

“Han aumentado las líneas sísmicas, más que todo por el noreste de la TCO. Y esa ha sido una decisión tomada entre YPFB y la empresa china en la que no hemos participado las comunidades. Parece que hasta la tierra de los araonas se han extendido. Y de igual manera han avanzado hacia el territorio donde están los hermanos (indígenas) no contactados”, asegura Santos Cáceres, uno de los coordinadores de los monitores indígenas tacanas.

Las líneas sísmicas son brechas en línea recta -de 21 a 65 kilómetros de largo y de 1.30 metros de ancho cada una- que se abren paso cortando la vegetación existente. En cada línea, cuadrillas de trabajadores taladran la tierra cada 50 metros para instalar –a 9 metros de profundidad- los puntos de tiro, donde se introducen 3 kilos de explosivos.

Este tipo de proyectos sísmicos se basan en explosiones bajo la tierra que generan ondas de sonido, para detectar los posibles lugares donde existen bolsones de gas, petróleo u otros combustibles fósiles.

Los dirigentes de la TCO Tacana II recuerdan que en el documento de Estudio de Evaluación de Impacto Ambiental (EEIA) –acordada el 2015 entre las comunidades y la estatal YPFB- se señala que las líneas sísmicas serían 21. Sin embargo, éstas se habrían alargado e incluso aumentado. Munidos de un mapa oficial de YPFB, los dirigentes muestran el incremento que no habría sido consensuado con los indígenas. Fuentes de la empresa en Chivé –donde se alza el campamento de la empresa BGP- señalaron que este hecho no incumple los acuerdos en lo referido a la extensión acordada para los trabajos de exploración, que es de 1.008 kilómetros.

 

Según los estudios preliminares, el área “Nueva Esperanza” tiene un potencial de petróleo de 50 millones de barriles. Además se prevé descubrir cerca de 125 billones de pies cúbicos de gas, según datos proporcionados por la estatal YPFB.

El área “Nueva Esperanza” tiene un potencial de petróleo de 50 millones de barriles

Según los estudios preliminares, el área “Nueva Esperanza” tiene un potencial de petróleo de 50 millones de barriles. Además se prevé descubrir cerca de 125 billones de pies cúbicos de gas, según datos proporcionados por la estatal YPFB.

El proyecto fue otorgado por un monto de 399.019.407,21 Bs. y planificado para una duración de 486 días a partir de la orden de proceder. BGP es parte de asociación accidental en Bolivia y es filial de la empresa china BGP International, que es al mismo tiempo brazo operativo de la gigante China National Petroleum Corporation, una de las empresas más grandes del mundo, según datos del CEDIB.

Dos son los proyectos exploratorios que se llevan adelante en el norte amazónico del país. Además del área “Nueva Esperanza” se halla la del área “Río Beni”, que es desarrollada por la empresa rusa Sinopec International Petroleum, con una extensión de 950 kilómetros. En total, ambas exploraciones tienen un área de intervención de 320.45 y 323.7 hectáreas, respectivamente. “Esto representaría el 0.03% y 0.04 % de las áreas mencionadas, lo cual representa una mínima intervención”, indicó el presidente de la estatal YPFB, Guillermo Achá.

Dos son los proyectos exploratorios que se llevan adelante en el norte amazónico con una extensión de 950 kilómetros.

La autoridad explicó, en una nota institucional, “que si bien existirá el uso de explosivos para el proceso de registración sísmica es necesario puntualizar que estos no son del tipo convencional, sino están especialmente diseñados para este trabajo, puesto que su propósito es proporcionar mayor energía y propagación que potencia, misma que es transmitida directamente sin efectos en la superficie”.